martes, 11 de diciembre de 2012

Puertas abiertas

-Sabanas de luces intermitentes, besos de agua que se parecen al salpicón de la esquina que vendía el señor moreno raspando el un bloque gigante de hielo y llenando de pedacitos de fruta los vasos calientes al sol de medio día. Los zapatos se pegaban al cemento, los cachetes estaban rojos como el jugo de patilla, los ojos de aquel muchacho zarrapastroso me miraban con cariño, tenía las bermudas rotas de tanto andar en bici por la vía láctea cuando la luna estaba creciente, mientras yo lo perseguía en una curiara de menguantes madrugadoras.
Caminábamos bajo aquella sensación de derretimiento emocional, tomados de las manos mientras los dedos sudaban de tanto bailar bajo el ritmo de las canciones pegajosas que se repetían en los radios de las casas de puertas abiertas de mi pueblo de tierra caliente.

-Miro las puertas de frías cerraduras gigantes, definitivamente ya no camino por las humeantes calles que veo cuando parpadeo, más bien deambulo por callejones como cuevas húmedas de tanto miedo y oscuridad cuya mayor belleza son las bolitas anaranjadas que solo se ven perturbadas por las bolsas de plástico arremolinadas por el vacío que hacen los carros la romper con el silencio en la autopista sobre la cual descanso la cabeza embriagada de canciones por componer.

-Partes de la tierra polvorosa se habían escapado de los conucos y hacían picar la cara cuando andábamos en la bicicleta, los crespos quemados por el sol en su cabeza hacían que los galanes de mi tierra pitaran molestamente gritando: -uy monita- seguido de una mirada más insidiosa que los coloraditos que se nos subían por correr entre el pasto y saltar desde los montones de arena que la lenta pavimentación del pueblit dejaban diseminados por las calles a medio tapar, para que el progreso se tragara la frescura de los caminos. 

-Súbitamente aterricé en tu mesa tomando sopa ajisosa, como tus ojos de serpiente que me llevaron tanto tiempo a soñar con las incoherentes posibilidades de caminar de tu mano caliente como la panza de mi gata que me calienta las piernas y el cuello y todos los recuerdos del chinchorro que se balanceaba haciendo rechinar las vigas de la casa en el aire que compuso mi madre hace tantos años a partir de ideas y trasnochos con sus flaquitas manos de esqueleto bailarín que me hacían cosquillas cuando hacia falta secuestrarme la sonrisa. Súbitamente, te veo en el trigo que llevas en los ojos montando monareta por los caminos rojos de la tierra caliente que le dio de comer a esta locura que ahora me mantiene con ganas de vivir un poco más.

-Los cocuyos me hacen cosquillas en los senos, como saber que seguías allí dormida en mi regazo? Carajo! están gritando que el mundo se va acabar y uno sin una cerveza en la mano ni un beso en la boca para saborear la dicha de quedarse despierto. Venga le cuento cuantas veces se puede caer en el mismo hueco. Se acuerda del granero? Pues bueno, conocí la versión de la finca metida en la nevera y se baila salsa a lo punk, con todo el corazón. Venga le muestro dibujitos invisibles para que se acuerde como se veía la imaginación cuando usted creía que si mandaba un pollito por una taza de inodoro salía por la del baño de al lado, cuando la caída de un yunque silbaba en el aire y cuando una aplanadora no mataba al gato de la tele, solo lo dejaba planito planito como la cola de uno después de días enteros metido en la caja.

Como cambian las formas a medida que caminamos, uno con hambre y viéndolo comer a usted...

 Oiga niña no tiene frío? Parece calentana. 
-Ehh no, es que soy calentana 


Dulces sueños



jueves, 13 de septiembre de 2012

Oye tú sabes una cosa...

Cantar, saltar, reir, llorar, gritar, cuantas palabras imagine dejan de transmitir toda la fuerza que me gustaría imprimir en cada segundo que pasamos juntos. Tu sonrisa hace que me cuestione el ritmo adecuado para pronunciar cada llamado, cada entrega. 
Intentando no cometer una y mil veces los mismos errores al reescribir en el cielo el amor que se teje con nubes de risa y soles que acarician bajo a ropa. Te quiero. Es simple, es complicado. 
Sencillamente te quiero sin motivos de peso, sin razones de fondo, tal vez por la simple delicia que otorga la historia de tu imaginación que inventa segundos amarillos, verdes y azules. 
Te quiero naturamente  y cada día que pasa el hilo da más vueltas y parecemos trompos bailando en la polvorosa tierra que me crió con la calentura del mañoco y el casabe untado con ají y sal para acompañar el ajicero que se refresca con la yucuta de tus besos. Yo creo que todo es por esa calentura pegachenta de olor a pasto cortado revuelto con maleza y tierra mojada que tanto extraño. Esa temperatura tropical impredecible que en tus ojos desconozco mientras me llevan a soñar con montañas de selva negra y nieve brillante bajo tus pestañas de marzo que nacieron para verse un día en el reflejo de mis almendras. No crees que es increíble como dos seres de mundos distintos, distantes y errantes terminan siendo amantes de los secretos de la humanidad?
Te quiero, en el idioma que prefieras, bajo los parámetros que sean necesarios, te quiero.
Hoy vi la duda en tu nariz, las arrugas que se formaron en ella me contaron como guardabas silenciosamente una tormenta bajo tus blancos dientes de koala que come duraznos riendose de su propia historia, mientras su cabeza se escapaba por entre las vetas de las cercas lógicas tan inútiles a las inmensas corrientes de sentimientos cargados de caballitos de mar briosos y furtivos.
A pesar de que te quiero, será suficiente como te quiero?
El silencio que queda entre las palabras que nos regalamos llenas de buenos deseos, pesa como inmensos abismos. Sólo te pido que acordemos con qué llenarlos. No estamos solos, estamos ahí para darnos una mano, un brazo, un pedazo de todo lo que haga falta, al menos yo, así te quiero.
Dulces sueños :)

sábado, 18 de agosto de 2012

Silencio

En el que todos hablan, se dicen cosas que no entienden ellos mismos y hay tanto ruido a mi alrededor que no alcanzo a oír lo que siento.
No logro entender que intenta decirme este vacío que ha vuelto a mi, es un silencio interno conocido, un viejo amigo que ha vuelto a saludar.
Hay tantas diferencias que no veo entre lo que supone esta bien y está mal. Tantas distancias que no logro salvar entre tus ojos y los míos que ya no sacan chispas cuando se encuentran. Será que realmente ya es hora de despertar.
Despierta, despierta!
Y sin embargo ella permanece inmóvil como si su alma hubiera sido secuestrada por un ejercito de mentiras armadas con sueños rotos de papel incandescente.

Ya no hay lindas canciones de amor, ya no hay espacios de intensa conexión ya no quedan más que largos minutos que separan las orillas de nuestros territorios mentales, ensanchando el inmenso mar de la indiferencia.

Bon Voyage...

viernes, 6 de julio de 2012

Para tí...


Las palabras penosas quieren fluir libremente en discursos paralelos que no reflejan la inmensa llenura de corazón que siento ahora, llenura de cañas y metales que hacen ritmo y bombo en mi corazón.

Lamento la fiel distancia que buscamos entre los corazones que injustamente se hirieron entre los difusos días y noches de celos invisibles tras las caminatas de paz y tormenta.

Te recuerdo en mis sueños que tejo en los instantes de silencio mientras veo el inmenso Amazonas bajo mis párpados llenos de vientos fragantes que pasan por las flautas de pan llevandose las lágrímas de los sauces llorones que conectan sus raices desde oriente hasta occidente contándose las increibles historias de una especie llena de ambición y ceguera crónica al amor y la felicidad.

Solo puedo al final seguir susurrando a la tierra que pisamos para que nazcan semillas de flores nuevas para que iluminen tu perfecta sonrisa.


Recuer2

Partidos sobre la arena, sobre la mar, sobre la lluvia

Retozando entre los borrosos recuerdos de aquellos paraisos distantes que la vida nos regalo en un sueño que eternamente se repite en el telón de cuarto oscuro de mi mente.
Bailan entre mis neuronas los átomos de tu presencia, de tus sonrisas efímeras.

Te esperaba y al fin llegaste, con el otoño, con las hojitas amarillas y cafés, con las ramitas desnudas como flaquitas iluciones...
Cuanto amarillo que me hacía sonreir contando eras pasadas de dinosaurios entre los cuidados jardines hasta los inmensos parques llenos de realidad.

Gracias, gracias por la luna llena que daba una liviana claridad sobre la azotea de los muertos que nos contaban historias.

Gracias por el sol que besaba mis cachetes de manzana jugosa mientras nos sentíamos una sola carne de sueños cumplidos.

Gracias porque cuando estás cerca creo que todo puede pasar y fuertes olas golpean todo mi cerebro lavando los miedos y alegrando las ganas de crear melodías infinitas que te muestren un poco del amor que hemos hecho florecer en nuestras almas.




miércoles, 8 de febrero de 2012

Azul Alegría

La vida constantemente nos reta, mirándonos a la cara se burla de todas aquellas falsas seguridades que atesoramos en nuestras entrañas. 
Qué ficticia seguridad la que nos acompaña, la mayoría de los eventos parecen tener la permanencia de una improvisación de blues, que estúpido es creer que se es dueño de las composiciones de la vida, por más que se planee, por más que se calcule, por más que se siga un detallado plano, cada creación, cada obra, cada paso que damos por el sendero está irremediablemente subyugado a la ley de lo inesperado, de lo impredecible... 
Control? Qué palabra tan graciosa y vacía. En los libros la enseñan, nuestros padres la predican, todos la deseamos, pero en realidad existe? 
Hasta ahora no la he visto pasar...
 ...pero tal vez es precisamente esa la mágia que evita que salte de la ventana más próxima a mi tristeza. Aquella entrañable incertidunbre que abre las puetas cada vez que caigo de rodillas ante la impotencia inherente a nuestra condición humana, la cautivadora pregunta:
Y si...?
.:.
La invisible mujer que nos abraza con su amor de madre y limpia nuestras lágrimas cuando ya no vemos los colores del mundo, la mano indeleble dibujada con el viento que arremolina las hojas de los árboles que bailan en las aceras, las melodías nuevas y propias que nos acompañan en el silencio de un mundo que grita desesperación y soledad. 
La hermosa sorpresa del presente que se desliza como el agua entre los dedos de quien pretende capturarla, la maravilla de un futuro que no existe más que en nuestras mentes, cual música inimaginable que rebota en las profundidades de las neuronas que como estrellas refulgen de energía vital en los sueños de algún transeunte desprevenido de la vida, buscando cada intante el secreto de sus ojos para amarla cada instante y susurrarle palabras que no se las lleve el viento...
Corre, vuela, grita, sorpréndete!

Solo permanece lo que se escribe en el alma...



sábado, 4 de febrero de 2012

Vaciar el alma

De trasto viejos, de amores imposibles, de blues viejo que me cargaba de novedades, de cuentos de hadas, de canciones de amor, de sueños rotos, de locuras demasiado cuerdas, de notas subyacentes al mensaje, de la luna que no me mira ya en tu poesía, de mi, de ti, de lo que nunca fué, de lo que ya se fué, de lo que tal vez será... Azul eterno, presente distante que llena mi tiempo de agridulce...

Como pasará todo al final, dejado todo ser, dejandome del todo estar, los poetas que tanto extraño seguirán contándonos como distiguir lo que vale de lo que no vale la pena...

So you know it....

Sabes que te veo en cada instante, sabes también que reviso las palabras en las nubes a ver si descubro mensajes ocultos de perdón, de olvido... Sabes acaso también que aún lloro cuando veo tus recuerdos regados por la entropía de mi vida? 
Qué tanto sabes de gemelos imposibles que llegan a vivir por la mano de un humano que vive por aquello que muchos tantos ignoran? Qué sabes ahora del amor?... 
Sabes que cuando veo muñecos de palitos me acuerdo de aquellos extraños propócitos? Al fin he mirado en repetidas ocasiones el silencio de mi alma, incrustada en ella quedaron aquellas húmedas melodías que se deslizaban en tus dedos... Quedaron tantas noches de mar profundo y cielos inmensos que bailaban en mi estómago, quedarons tantas extrañesas que chisporrotean en tus distantes ojos. 
Bailo, bailo entre la marea que me ayuda a vivir blues y adiós, bailo quieta en la apartada llanura a la que me he desterrado en el intento de liberate de tantas palabras enredadas y confusas que manan de la atormetada silueta del pasado y presente y que tejen la gran duda que me compone...

Empiezo a sospechar que me acostumbré demasiado a las lágrimas inspiradas en todo aquel nebuloso universo que creas con tus fantásticas armonías. Empiezo a creer que realmente nunca dejaré de amarte, así como nunca podré susurrarte de nuevo las canciones que nunca te compuse mientras paseábamos por el inmenso río de luces en el beyezeta que me persigue tras las esquinas sucias de la realidad...

Just a wonderful dream in a mad world...

Sorry