Iba desprevenido en el viento, dejándose llevar por los caprichosos caminos que el frió y el calor pintaban en la inmensidad...
...Como anhelaba el calor que en un tiempo lejano diera sabor a sus días. Como anhelaba aquel cielo sin tantos huequitos por donde parecía filtrarse la celestial luz de plata del infinito universo...
...Sin embargo, era una hermosa noche, eso, según podía recordarlo nebulosamente desde que despertó dando vueltas entre las negras siluetas de la soledad. Había una sensación de omnipresencia y vació tan abrazadas que le perturbaban cada átomo, cada partícula.
Al intentar mirar atrás, le aterraba la inmensa negrura de sus recuerdos, como quien mira a un olvidado pozo en medio del bosque, no lograba reconocer mas que tenues destellos de aquella corriente de agua que fluye por las venas de tierra...
... habría sido todo un sueño?, Quizás aun estaba soñando...
...En realidad no podría asegurarlo...
Así, pensando y soñando empezó a sentir como su baile tomaba una ruta que dibujaba bailes, como alas de mariposas que daban un ritmo a aquella danza ascendente que le hacía sentirse bien en los efímeros instantes en que la armonía encontraba las profundas fibras de su alma...
Eran momentos mágicos, instantes infinitos, retacitos del tiempo suspendido en aquella alegría...
Entonces, sin que supiera como, empezó a sentir el calor que había olvidado...
...Sin percatarse, caminaba en el tiempo, dirigiéndose hacia aquel maravilloso amarillo que conocía desde sus juegos de infancia dando vueltas sobre el verde que llenaba de suenos su corazón...
...Sin percatarse, caminaba en el tiempo, dirigiéndose hacia aquel maravilloso amarillo que conocía desde sus juegos de infancia dando vueltas sobre el verde que llenaba de suenos su corazón...
...Sería posible?...
...Esperaba poder creerlo, esperaba poder amarlo de nuevo....


